
Por: Alvaro Alvarez Vergara
Comenzó la gran fiesta Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 y los comentarios llueven a cántaros, sobre quién será el campeón o si las estrellas mediáticas rinden lo esperado. Por el momento, se han celebrado 11 partidos y resulta inquietante la ausencia de goles, quizá, por el conservadurismo presente en varias selecciones de primer nivel o el exceso de “frialdad” de los delanteros a la hora de disparar al arco rival; tal es el caso de Inglaterra que no pudo concretar (jamás diría “perdonar” como expresan no pocos) opciones claras de gol frente a Estados Unidos, con un Wayne Rooney que no me acaba de convencer.
Nunca es tarde para dar pronósticos, máxime cuando faltan equipos por deleitar en la grama de los espléndidos escenarios sudafricanos y hasta este instante no se aprecia un conjunto súper favorito ni nada semejante. Pienso que siempre se debe contar con los líderes históricos, dígase Brasil, Argentina, Italia, Francia, Inglaterra y una Alemania que demostró presencia, etiqueta y optimismo en su goleada 4-0 ante Australia.
Ahora se suma una España lúcida y entusiasta a la cual considero el mejor equipo del momento por su complementación defensiva, mediocampista y ofensiva. Sin embargo, los ibéricos, históricamente, acuden a las citas mundialistas con excelentes armadas y no convencen; aún arrastrando estas cábalas los españoles sueñan con alzar el trofeo mundialista y la cita sudafricana amerita coronar a un rey “diferente”.
Los equipos favoritos, desde mi punto de vista, para acudir a octavos de final son Francia y México por el A; Argentina y Nigeria en el B; Inglaterra y Estados Unidos por el C; Alemania y Serbia por el D; Holanda y Dinamarca en el E; Italia y Paraguay por el F; Brasil y Portugal por el G y España y Chile por el H. Pero, atención a los conjuntos africanos: Costa de Marfil, Sudáfrica o Ghana, cualquiera pudiera avanzar en sus respectivas llaves.
Si todo sale a favor de los aventureros, ¡uh! Argentina y Alemania se enfrentarían en cuartos de final. Veo a la Argentina de Diego Maradona más sólida, sobretodo por la presencia del mejor jugador del mundo; Alemania demostró temple y aguda definición, mas será una escuadra del futuro.
La final deben disputarla Brasil-España o Brasil-Argentina. ¿Y el campeón? Me arriesgo por España aunque me digan iluso.
Individualidades veremos muchas; solo los destellos de Messi vislumbran cuando arribamos al decimoprimer choque, hay que tener calma, todavía no han hecho acto de presencia Kaká, Cristiano Ronaldo, Didier Drogba o Xavi Hernández por mencionar algunos de los “crack” más promocionados.
Esperemos la secuencia de un mundial que merece grandes goles, espectaculares jugadas, juego limpio y espíritu de equipo en pos de alcanzar la ansiada copa.