Por: Álvaro Álvarez Díaz
Foto: Internet
Muy difícil resulta
resumir en poco tiempo una obra tan gigantesca, con tanto prestigio en el
mundo: el movimiento deportivo cubano está cumpliendo 52 años. Cuántas hazañas,
cuánto valor patriótico, cuánto talento han prestigiado lo que se considera una
de las conquistas de la
Revolución.
Vale la pena
mencionar la
Dirección General de Deportes (DGD); que surgió en el mismo
1959, calificada por Fidel como la génesis, el embrión del Instituto Nacional
de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER). Una de las misiones de
aquellos inicios fue precisamente integrar a los atletas cubanos que, en muchos
casos adolecían de una adecuada atención.
Además, lo más
importante, comenzó a generalizarse en todo el país la reparación y
construcción de instalaciones deportivas con el objetivo de mejorar las
condiciones en el orden material para después cumplir con la certera idea del
Comandante en Jefe: “Deporte, derecho del pueblo”.
A partir de ahí
muchos han sido los momentos de emoción que ha vivido el pueblo de Cuba: el
desempeño de los deportistas cubanos en la arena internacional, los más de 70
títulos olímpicos, el protagonismo en Juegos Centroamericanos, Panamericanos,
Copas y Campeonatos Mundiales, incluso en certámenes paralímpicos donde también
nuestros representantes se han ganado el respeto y la admiración de todos en el
universo.
De Colón han
surgido, en distintas épocas, hombres y mujeres que han puesto su nombre con
letras doradas en la historia del deporte cubano, aunque mencionarlos siempre
entraña riesgos porque pudieran quedar algunos, estoy seguro que la mayoría
coincidirá con Raúl Vázquez, Orestes Noroña, Gilberto y Nancio Carrillo,
Orestes Pedroso, Ana Ibis Fernández, Joel Mariño, José Johnson, así como los aún
activos: Lisandra Guerra, Yusnel Bacallao y José Miguel Fernández; todos
integrantes de equipos nacionales.
Entrenadores,
profesores de Educación Física y activistas pudieran hacer interminable la
relación pero, José Nakamura, Lino Molina, Silvio Quesada, entre otros merecen
igualmente el reconocimiento por su valioso aporte.
Vale significar, la
superación en cada especialidad, hoy se duplica el número de egresados de la Facultad de Cultura
Física que permite incrementar las opciones en barrios y comunidades, donde
todo el pueblo tiene derecho a la práctica sistemática del ejercicio físico,
como elemento vital para garantizar calidad de vida.
Todo eso
constituye, realmente una conquista de la Revolución: la obra mayor sin la cual no hubiera
sido posible un recuento de satisfacción por encima de cualquier frustración.
Es cierto que, las
limitaciones materiales en los últimos tiempos han incidido en un inevitable
descenso en algunas disciplinas, sin embargo se mantiene la esencia, los
talentos siguen teniendo sus prioridades. La escena internacional ha cambiado,
hoy el deporte está ligado estrechamente al dinero, a los países con mayores
posibilidades económicas y a pesar de eso ahí está Cuba.
Nuestros atletas
salen a la cancha a entregarlo todo, claro no con el dominio de otrora pero si
con mucha vergüenza, y en varias especialidades aparecen entre los mejores del
mundo. A los que se siguen entregando con la misma pasión de siempre, nuestro
respeto y admiración. A los técnicos que van dia a día a las áreas el
reconocimiento permanente…

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada