sábado, 23 de febrero de 2013

Vale el recuento..



 
Por: Álvaro Álvarez Díaz 
Foto: Internet

Muy difícil resulta resumir en poco tiempo una obra tan gigantesca, con tanto prestigio en el mundo: el movimiento deportivo cubano está cumpliendo 52 años. Cuántas hazañas, cuánto valor patriótico, cuánto talento han prestigiado lo que se considera una de las conquistas de la Revolución.

Vale la pena mencionar la Dirección General de Deportes (DGD); que surgió en el mismo 1959, calificada por Fidel como la génesis, el embrión del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER). Una de las misiones de aquellos inicios fue precisamente integrar a los atletas cubanos que, en muchos casos adolecían de una adecuada atención.

Además, lo más importante, comenzó a generalizarse en todo el país la reparación y construcción de instalaciones deportivas con el objetivo de mejorar las condiciones en el orden material para después cumplir con la certera idea del Comandante en Jefe: “Deporte, derecho del pueblo”.

A partir de ahí muchos han sido los momentos de emoción que ha vivido el pueblo de Cuba: el desempeño de los deportistas cubanos en la arena internacional, los más de 70 títulos olímpicos, el protagonismo en Juegos Centroamericanos, Panamericanos, Copas y Campeonatos Mundiales, incluso en certámenes paralímpicos donde también nuestros representantes se han ganado el respeto y la admiración de todos en el universo.

De Colón han surgido, en distintas épocas, hombres y mujeres que han puesto su nombre con letras doradas en la historia del deporte cubano, aunque mencionarlos siempre entraña riesgos porque pudieran quedar algunos, estoy seguro que la mayoría coincidirá con Raúl Vázquez, Orestes Noroña, Gilberto y Nancio Carrillo, Orestes Pedroso, Ana Ibis Fernández, Joel Mariño, José Johnson, así como los aún activos: Lisandra Guerra, Yusnel Bacallao y José Miguel Fernández; todos integrantes de equipos nacionales.

Entrenadores, profesores de Educación Física y activistas pudieran hacer interminable la relación pero, José Nakamura, Lino Molina, Silvio Quesada, entre otros merecen igualmente el reconocimiento por su valioso aporte.

Vale significar, la superación en cada especialidad, hoy se duplica el número de egresados de la Facultad de Cultura Física que permite incrementar las opciones en barrios y comunidades, donde todo el pueblo tiene derecho a la práctica sistemática del ejercicio físico, como elemento vital para garantizar calidad de vida.

Todo eso constituye, realmente una conquista de la Revolución: la obra mayor sin la cual no hubiera sido posible un recuento de satisfacción por encima de cualquier frustración.

Es cierto que, las limitaciones materiales en los últimos tiempos han incidido en un inevitable descenso en algunas disciplinas, sin embargo se mantiene la esencia, los talentos siguen teniendo sus prioridades. La escena internacional ha cambiado, hoy el deporte está ligado estrechamente al dinero, a los países con mayores posibilidades económicas y a pesar de eso ahí está Cuba.

Nuestros atletas salen a la cancha a entregarlo todo, claro no con el dominio de otrora pero si con mucha vergüenza, y en varias especialidades aparecen entre los mejores del mundo. A los que se siguen entregando con la misma pasión de siempre, nuestro respeto y admiración. A los técnicos que van dia a día a las áreas el reconocimiento permanente…  

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